lunes, 27 de septiembre de 2010

Tarde de café

El mar; un pequeño pueblo al costado de una montaña con caminos de tierra; cuatro mujeres indígenas y dos niños; otra mujer, sola, pensativa y misteriosa; y otras tres marinas pequeñas, nubladas y que se distinguen por la luz de la luna que se refleja en sus olas. Miro esos cuadros tomándome una taza de café y escucho la secadora andando con lo que parece ser nada más que un pantalón.
Se siente una ligera corriente de aire que alcanza a entrar por las ventanas abiertas de la sala, donde estoy sentado con las luces apagadas y con sólo la luz que entra de una tarde con cielo lluvioso. Tras las ventanas, el patio, que está mojado después de haber llovido por dos semanas consecutivas. Volteo hacia afuera y veo a mi perro que mira fijamente un punto, como si esperara o intentara recordar algo. No escucho aves cantar, pero huelo los geranios que están cerca de la ventana y me recuerdan pequeños momentos de tiempo atrás. Doy otro trago a mi café y regreso la mirada.
Ayer andaba de genio, hoy sólo estoy aburrido y algo pensativo. Conversando con alguien recordé que la vida es demasiado corta pero al mismo tiempo suficientemente larga para hacer todo lo que alguna vez me he imaginado haciendo. Eso me aportó un poco de esperanza y me levantó el ánimo. Estoy dispuesto a volver a la realidad; después de una semana entera de pocas ganas, malas caras, no hacer nada, y me doy cuenta que la depresión cansa y que la vida sigue. Ya mañana saldrá el sol.
Doy el último trago a mi café, y sonrío.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Ctrl + z

Se siente que arde, te detienes y te preguntas si realmente te conoces y deseas que te coma la tierra, regresar unos minutos atrás, ctrl + z. Y sientes las miradas, aun que no les veas directo a los ojos, que te perforan a través de la piel, de las paredes, y del tiempo.
Si, lo dicho, dicho está; si el ser amado ha sido lastimado por nuestra mano y nuestro ego; cuando la culpa golpea como piedra en la cabeza; y las arañas muerden tu nuca es el momento de elegir, y de tragarse el orgullo.
Errar es humano, dicen, pero he comprobado que arrepentirse le hace a uno aún más humano. No se borra el pasado, pero aquél que no se arrepiente de lo que las religiones llaman pecado seguirán como monstruos ante las miradas del mundo; aquél que acepta su error y aprende la lección limpiará su karma y demostrará su humanidad de nuevo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Disección mental





Sólo cuando uno se destruye es capaz de renovarse.
No se trata de autosabojate, se trata de una purificación espiritual.
Se trata de conocernos para poder transformarnos.
Para alcanzar el potencial humano primero debemos convertirnos en nada y luego en parte de todo
Si nos desarmamos podemos reconocer los errores del pasado, las actitudes autodestructivas, los malos hábitos, y así podemos identificarlos y dejarlos fuera del rompecabezas cuando nos volvamos a armar.
La disección del ser mental nos revela cada detalle de nuestra idiosincrasia.
El desarrollo personal comienza en la mente con esa decisión, pero el trabajo debe ser físico, mental y espiritual.

(Dibujo a lápiz)

domingo, 12 de septiembre de 2010

Ser hombre

Da miedo, no lo puedo negar. Siempre habrá una pequeña duda, una pequeña falta de confianza. No podemos predecir lo que no conocemos. No queremos salir lastimados, ni decepcionados. Las lágrimas duelen como arañazos en la cara, sobre todo cuando es el orgullo el que llora.
¿Para mi que es ser hombre? (escuche esa pregunta hoy) Es tragarse el orgullo, aceptar que tenemos miedo y lanzarse de todas maneras; ser honesto con uno mismo y emocionalmente justo; es ser, y vivir en lugar de sólo imaginar; es el que cumple lo que promete, y yo, me he prometido muchas cosas; es hora de que comience a cumplirlas.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Tú y yo, con los ojos cerrados

Sentado en la butaca del teatro, sin saber que va a suceder. ¿Qué hago aquí?, ¿Qué vine a ver? En realidad no lo sabía, yo sólo entré y escogí un lugar a mi lado derecho del  enorme teatro circular y me senté. Escuchaba una música de fondo; una pieza de piano excelentemente tocada, melancólica, evocadora de recuerdos y fantasías. Mientras disfruto de la melodía cierro los ojos, me reclino y coloco mis manos en los brazos del asiento, en donde sentí tu mano bajo la mía.

Sin mirarte supe que eras tú porque conozco tu piel, los nudillos grandes y los vellos en el dorso de tu mano. Y sólo sonreí y apreté fuerte. Me incliné hacia ti y... te besé. Te estuve esperando.
Susurraste mi nombre y dos palabras más y cuando sentía con mis labios el movimiento de los tuyos, a través de mis párpados cerrados noté como las luces del teatro se apagaban lentamente mientras tú y yo seguíamos besándonos.

En la penumbra percibí que se encendía una luz tenue de color azul en dirección del centro del escenario, e inmediatamente las filas enteras de los asientos comienzan a moverse hacia los lados como cuando arranca un juego mecánico, un carrusel con los asientos mirando hacia el centro, hacia el escenario. Cada fila se movía a su propia dirección y velocidad, pero a ti y a mí parecía no importarnos. Todo comenzaba a girar más rápido y con los ojos cerrados sólo éramos capaces sentir la inercia producida por el movimiento en círculos. Pero la pasión entre nosotros era una fuerza más fuerte, tanto que a pesar de que las filas seguían girando cada vez más rápido, produciendo un torrente de viento en todo el lugar, tu y yo seguíamos entre brazos tranquilamente, ignorando todo acontecimiento externo.

Los tapices en los muros comenzaban a despegarse por la fuerza del viento, las cortinas del telón se desgarraban y desprendían del escenario, las demás personas se aferraban a sus asientos y otros se habían soltado y eran arrastrados por el viento junto con otras cosas; butacas, basura, personas volando en círculos. Muros y pedazos del salón comenzaban a desprenderse hasta que el edificio completo quedaba desintegrado y los escombros volaban y nos encontrábamos en el aire, abrazados, con tus labios saboreando los míos, ojos cerrados, al mismo tiempo que todo se volvía nada.

Polvo en el viento que sentíamos en la cara, tal vez todo se había desintegrado, ya no había nadie ni nada. Nunca escuchamos gritos ni estruendos, sólo esa misma música y de pronto nuestros latidos, tan fuertes que parecía que nuestros corazones estaban a punto de salirnos del pecho para unirse en uno solo. Entonces los latidos se volvían ensordecedores y los escuchábamos dentro de nuestras mentes, cada vez más fuerte, como tambores, acercándose, más y más fuerte, y mientras sigo besándote sólo pensaba en verte a los ojos y cuando por fin abro los míos, escucho un último latido como trueno y yo seguía en mi cama... solo.

jueves, 19 de agosto de 2010

Dos puntos y cierro paréntesis

La exhalación de golpe es la primer reacción que noto mientras el abdomen se contrae repetidas veces, como para expulsar todo el oxigeno viejo, viciado, estancado, acumulado en el día, durante los enfados, los llantos y suspiros interrumpidos. Inmediatamente después se contraen los músculos faciales como para hacer evidente lo que te esta sucediendo, tanto que hasta puede llegar a doler (¡¡y salir arrugas!!) Posteriormente si la intensidad rebasa el umbral de la amargura la reacción que sigue provoca una respuesta que se refleja en las cuerdas bucales. Se seguirán contrayendo los músculos un rato más. La sensación es increíblemente agradable y el cerebro se oxigena en esos segundos y el sistema nervioso se acelera. La capacidad de percepción se altera y cualquier agente externo parece perder su importancia. Parecee... hmmm... como sentirse vivo.

:)

miércoles, 18 de agosto de 2010

martes, 17 de agosto de 2010

Velcro

Para otros seguramente es un buen día, pero para mí no lo ha sido tanto; yo percibo una tensa calma en el aire. La comida de hoy no me supo a nada, y el café está mas dulce que de costumbre. Hoy es uno de esos días en los que nada me conforma; y vaya que ya me lo han hecho ver. Definitivamente lo que ven mis ojos es una proyección de lo que está en mi cabeza. ¡Basta!
Afuera hay un solazo, después de varios días de intenso bochorno y cielo gris y... Hmm, ahora me percato de que no había escuchado a las aves cantar, hasta este momento. Ahora son las 3:00 pm y será mejor que me levante de la silla, me bañe y me sacuda esa amargura que me escurre por los dedos.
Me pondré a limpiar el baúl de los recuerdos de esas nostalgias que se pegan como velcro; las imágenes que pudieron ser y se van despegando una por una. Aún que una parte de mí seguirá aún esperando a que regreses como aquella última vez, por lo menos por unos días más hasta que la última imagen se desprenda y me pueda mover de nuevo.

jueves, 12 de agosto de 2010

En días como estos

Siempre estas ahí en días como estos. Tienes el don de limpiarme la cabeza y el alma y regarme como a una planta que está a punto de marchitarse. Anoche ya sabias lo que pasaba, verdad?, por eso te quisiste asomar, y cayeron unas gotas, si te vi, como si te preocupara lo que me pasa. Parece que me conoces más de lo que pensé, no se como le haces para saber, pero siempre te precipitas y cuando más necesito compañía apareces tú.  Gracias por estar ahí, lluvia.

Few know

We have all been given the gift of life, yet few know what to do with it
We as well are given time, yet few realize that time can be on our side
We are also given the ability to think, few aknowledge its true power
Those who awaken from the dream, will learn how to think once again
For those aware of their own thoughts, time will cease to be an obstacle
Those able to see forward through time, know how to write their own history.

miércoles, 9 de junio de 2010

Decido amar

¿Y si pudiéramos decidir qué emociones sentir, antes de que estas tomen el control y decidan por nosotros? Y si fuera así, ¿sería correcto? podríamos evitar el duelo, amar en lugar de odiar, cantar en lugar de llorar, administrar el orguyo.

Estoy parado enfrente de tí y ya sé lo que sucede: pequeñas cosas te delataban cuando llegué y te abrazé, cuando te besé, mientras caminábamos. Te he preguntado y has dicho que no. A la antesala del golpe yo ya había tomado una decisión también, y un instante antes sólamente suspiré y sonreí, porque así quería que me recordaras, y porque no debo estar triste por algo que nunca fue.

Mi duda es: ¿Estaré haciendo lo correcto? ¿Estaré reprimiendo emociones que puedan regresar? ¿Sería prudente anteponer la razón sobre el corazón?: Tal vez, a veces, cuando sabes que tu corazón está en juego.

De cualquier manera, he descubierto que el amor libera, y siempre preferiré amar sobre cualquier otro sentimiento, porque así lo he decidido.

martes, 6 de abril de 2010

El pulso

Se siente en el aire, una ligera electricidad estática, como si respirara sobre mi piel y y luego se ensancha para volver a exhalar. A veces siento como llora, se retuerce y grita y yo estoy seguro de que le duele y sangra como cualquiera de nosotros. Tal vez es una de esas cosas que no logramos entender, pero está ahí, y corre a través de los ríos, las raíces de los árboles, el viento en las montañas, aún que cada vez se le hace más difícil bombear toda esa energía, pero de vez en cuando, si se le pone atención, se puede sentir el pulso que hace que todo siga fluyendo.


Dibujo a lápiz sobre opalina - diciembre 2009

viernes, 12 de febrero de 2010

Parafraseando

Hay tantísimas cosas de las que quisiera escribir ahorita mismo; algunas buenas, otras por coraje, sarcasmo, estupidez, ingenuidad. Amor... pinche gente!! también hay inseguridad, ya sea falta de autoconfianza, o como la que hay en las calles de esta ciudad. Hay resentimiento, hay celos, hay cariño, extrañamiento. Hay memorias, tantas, y tan buenas, y otras no tan buenas, otras que me sigo cuestionando, si!, después de meses, años, el siglo pasado tal vez. Pero ya no es el momento y tal vez ya nunca será. Tal vez tenga veneno, pero no soy serpiente y no haré lo que muchos, de ir morder al que se lo merezca o echárselo a la primer urraca que vea, sino que mi cuerpo simplemente lo asimílará y lo eliminará de mi sistema gradualmente (o lo escribiré aquí). Parafraseando, solamente diré: Si realmente crees en ti mismo, no tienes por qué chingarte a otros. Si... en otras palabras: Hay gente que tiene tanta mierda adentro que tiene que escupir mierda a otros para no sentirse tan mierda el mismo.
...No lo digo por nadie en específico. Es tanta gente.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Sonata


La noche más negra de todas, enredado entre las sábanas de la cama, suaves, calientitas. En mi mente, como acostumbro, me he ido lejos solo y me he perdido en la vastedad de la memoria, en la oscuridad de los deseos, en un lugar sagrado, un bosque de mitos, esperando de la noche algo más, una emoción, un vínculo con lo invisible, encontrarme contigo. Entonces miro al cielo y entre los árboles y el mismo manto de la penumbra, te descubres, te has hecho un hueco entre las nubes y ahora bajas del firmamento flotando en una envoltura de luces, como telas que te rodean. Yo levanto mi mano, aun cubierta de sábanas blancas en las que se reflejaba esa luz que viene de tu ser, y con ese viento que provoca el suspiro de la tierra me elevo flotando como el aire y sin tocarnos comenzamos a bailar en el cielo, envueltos en sábanas y luces de aurora, entre estrellas, y esa música de genios que tú y yo escuchamos y nadie más, y que tiene tu nombre, melancólica, potente, llena de fuerza, de amor, de traición, de deseos. Nos hemos visto a los ojos, nos hemos amado y odiado, y he vuelto a cerrar los ojos mientras tú te ocultabas de nuevo entre los cúmulos sombríos y la noche, la inquietante noche, que ahora ya nos es tan negra después de todo.

domingo, 31 de enero de 2010

Creo que tenía que pasar... una vez más...

Y justo cuando pienso que no puedo sentirme un poco más triste, empieza a llover. Hace unas horas escuche una frase que ya había escuchado de la misma persona: Ya no eres el mismo. Creo que quise aprovechar mi situación, mi soltería, esa "libertad" de la que una vez pensé que no volvería a hablar. Y para ser honesto, lo hice por egoísta, egocéntrico, ego...todo. Pero la lluvia lejos de deprimirme me pone una sonrisa en la cara, me recuerda la naturaleza de las cosas, el flujo de ideas, personas, situaciones, lecciones que caen gota por gota, que se acumulan, mojan, y luego se evaporan, porque así es la vida, como el clima de Monterrey. Nunca esperes nada... no todas las gotas caen en el mismo charco. Y de todas maneras, creo que el malo aquí no soy yo, ni tu menos, pero ya lo sabias, y ahí vas a darte de topes, eso tiene otro nombre.
¿Y acaso también escuche la palabra amor? si, pero en realidad no me la creo; que eso no quiere decir que no tenga el mismo peso. Porque una vez que escuchas esa palabra, y una reprimenda en la misma frase, es como si te tiraran una roca enorme en el pecho: La vienes venir, y luego sientes como choca y comprime tus costillas y casi te detiene el corazón y te quedas sin fuerzas para tirarla de vuelta. Yo simplemente dije, tienes razón, y estas en tu derecho.
Todavía me duele.