lunes, 30 de noviembre de 2009

Electrocardiógrafo

Tirado en el pavimento, somnoliento, casi muerto, un sonido anuncia tu llegada.
Lluvia, lloras en mi piel y me recuerdas que nada es constante
Las cosas, el dinero, las personas, las emociones, van y vienen
Las mascotas, las costumbres, las salud, sonrisas, lágrimas y sangre.
Matices de colores pintados en todo lo que vemos
El negro, el blanco y el gris, y a tus faldas el arcoíris

De ondas alfa a Theta ameritando cafeína en las mañanas
Ejercicio, romance y problemas de taquicardia
El drama de tres extraños que hablan de mis calzones de Batman
Señales que vemos, detalles que no reconocemos, y una palomilla volando por ahí
Y luego llegas Tú, querida lluvia, cayendo sobre mí como pequeños golpecitos

Eres inconstante, impredecible, como el mismo Dios.
Y yo un ingenuo cuando pienso que lo ideal es caminar en línea recta, si la vida es una montaña rusa.
El río abre su camino irregular, y crea cañones estrechos con caudales violentos.
Escucho tus gritos estruendosos, lágrimas heladas y la fuerza de tus rayos que bajan a la tierra en forma de serpiente de luz.
Esa electricidad hace que vuelva a latir mi corazón.

Entonces me levanto y agradezco tu bofetada en la cara.
Deseo que te quedes, pero se que no lo harás, y en parte así quisiera que sea, porque tengo cosas que hacer, como navegar bajo tu diluvio.
Entonces reconozco el valor de lo que es efímero; como la marea, como una línea quebrada.
Así es el flujo de la vida, que sube y que baja. Así es el amor, te emociona, te enloquece, te llena y te vacía. Si no fuera así y mi corazón conociera una sola emoción, esa línea sería constante, y entonces estaría muerto.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Luna

Gracias por dejarme verte antes de dormir. Ahí estas, a unos minutos de retirarte a soñar. Hermosa luna amarilla e hinchada, parada en el umbral de los cerros del poniente, ya puedes irte a descansar que en la noche de mañana saldrás por la otra montaña más resplandeciente y completa que hoy. Yo te estaré vigilando.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Dibujos en el alma

Aislante térmico en azotea con foamular 250 en 6 capas de 1" anclado.... wa....... wa....................wa..... y se va difuminando la conversación y de repente entro en un estado donde sólo escucho una plática interior conmigo mismo, y ahora vuelvo a este querido bloc de notas que mis dedos conocen más que ellos de lo que están hablando. Los arquitectos dibujamos entidades geométricas complejas en la mente y las vemos con los ojos cerrados como si los pudiéramos tocar con las manos, y así analizamos y resolvemos problemas de diseño antes de que sucedan. Ciudades verticales, gigantes de acero que viven en nuestra imaginación y que tenemos la capacidad de hacer realidad; arte funcional, emociones tangibles y monstruos de concreto que envejecen junto con nosotros; todo se plasma en el papel. Y qué hacemos con el diseño divino? Nuestro proyecto de vida y corazón que también es un monstruo que nos come a veces pero que puede darnos el poder más grandioso que es el amor. Dibujos en el alma que trazo con mis manos y el lápiz de la emoción y el borrador de la razón. Ese lienzo tiene el tamaño de la vida y como artistas debemos crear nuestra obra maestra que firmamos hasta el último día. Seamos tan grandes como nuestra obra, que vivir y amar es todo un arte; si lo hacemos bien perdurará una eternidad.

jueves, 26 de noviembre de 2009

La boca de mi mente

Es lo primero que hago al despertarme y lo último antes de soñar. Así comienza mi dia: abriendo los ojos. Esa expresión en la cara como la de un bebé que aprende a usar su sentido de la vista; los ojos bien abiertos, atento, sonriendo o con la boca entreabierta a veces babeando. Amo mirar, ver, observar. Amo los colores y las sombras, las texturas y movimientos de las cosas y de la gente.
Mis ojos son como la boca de mi mente; me alimento a través de las imágenes y entonces empiezo a crear.
Para mí incluso la música es visual y a la vez táctil; me hace sentir y cada nota provoca una imagen que se proyecta en mi cabeza. A veces prefiero solamente sentarme tranquilamente y observar; porque sucede toda una conversación dentro de mí, y de esa conversación nace la poesía visual que luego se convierte en palabra, que luego se transmite y que a su vez se vuelve a convertir en imagen de nuevo.
El caos se vuelve presente y se vuelve confuso cuando la realidad de mis ojos no concuerda con lo que viven mis otros sentidos. A veces no entiendo sarcasmo y a veces caigo en la ingenuidad ya que no puedo evitar observar e imaginar antes que pensar. Es por eso que las palabras me las tomo tan literales como la imagen que transmiten.
Yo sonrío al verle ahí de pie sosteniendo su corazón con una mano y el micrófono con la otra porque hasta el más pequeño acontecimiento divino y natural se vuelve todo un espectáculo visual en mi cabeza que se transforma en sensaciones e imágenes increíbles.
Valoro cada gesto, cada acción, cada mirada, cada sonrisa e incluso cada palabra que siembra una imagen en mi mente. No puedo negar mi naturaleza realista que es a la vez creativa. Pero no me gusta batallar, lo que es ES y así será siempre, a menos que mis ojos me digan lo contrario.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Su canción

No lo veo pero escucho la música que le sale del alma de manera natural. Seguramente sentado en ese sillón de piel, con su guitarra vieja, los ojos cerrados y con su expresión típica que denota el fluir de sus emociones a través de sus dedos y su voz. Yo lo escucho de lejos pero mi mente se transporta a ese lugar y momento que su canción me hace imaginar.

Crema de papa

Ella está sentada comiendo su crema de papa que es lo unico que le cae bien ahorita. Sus hijos ahí cerca, ya han terminado de comer y hablan de sus planes y los dias próximos al presente. Uno de ellos lleno de ilusiones y retos los cuales tiene la misión personal de cumplir; el se ira a otro país a alcanzarlos, y sus hermanos sólo le desean que regrese con la victoria que se espera sea el desenlace de su travesía a otro rincón del mundo. Ella da la última cucharada de su platillo del que se escurre una gota de crema en su mentón y con su mano izquierda toma la servilleta y la lleva a su rostro de donde seca una lágrima silenciosa causada por la emoción de pensar en ver a su hijo partir una vez más. Y luego se limpia la crema de papa.

Una última sonrisa

Así que estas de vuelta, hacía tiempo que no veía esa confianza en tu postura y ahora ese nuevo brillo en los ojos; te sienta bien. Si te vieras como te veo yo en este momento, desde aquí cerquita, estarías contento de lo que ves. Yo me quedo tranquilo porque sé que estas bien, sé que estas volviendo a ser el que eras antes: ese muchacho lleno de sueños hermosos e ilusiones y una ingenua esperanza en la humanidad. Pero en tus ojos ahora hay algo que no había visto antes y lo repito: te sienta bien. Mi naturaleza misteriosa me hace pensar que existe todo un universo sin explorar adentro, una música tenue que poco a poco se define progresivamente y alcanzo a comprender y que se escucha sólo con mirarte fijamente. ¿Qué te aguarda el destino? Me lo he preguntado miles de veces pero es la primera vez que tranquilamente puedo decir que confío en que lo podrás manejar sin mí. Como el campesino que acepta su destino y levanta su horca para defender su posesión más preciada, su alma. Así tú me demuestras con esa mirada que tienes las armas para enfrentarte a lo que venga y el corazón es ahora tu músculo más fuerte. Por eso no me preocupo más y me levantaré y me daré la media vuelta para que sigas con tu vida esperando a que mientras me alejo me veas de lejos y me puedas regalar una sonrisa por última vez, y con ello demostrarme que estas agradecido de tu pasado. Sólo que primero... me terminaré mi taza de café.
Atentamente: Tu antiguo Yó

domingo, 22 de noviembre de 2009

Verdad sobre la derrota

La derrota es la única oportunidad que tiene el hombre de verse a si mismo sin una armadura que le impida conocer su verdadera naturaleza humana. A partir de ese momento tiene la opción de dejarse esclavizar ante el conquistador o de preparar la siguiente estrategia para retomar el reino de su propia vida.

Buscando a Juanita

Carta escrita por una tía de mi abuela a su media hermana:


Todos les mandamos muchos besos.

Santa Rosalia, Octubre 30 1914

Mi querida hermanita:
Esta te la escribo a la ventura, pues no sabemos si te encontrarás en esa; estamos con una pena y una aflicción como no te figuras, pues hace mas de año y medio que no sabemos de uds; hemos escrito muchas cartas y ninguna hemos tenido contestación. la última certificada que Martha escribió a Tuxpan nos fue devuelta y en el sobre decía: Rafael Carral no se encuentra en esta y según informan falleció. Ya te figurarás como estamos de afligidos pues no sabemos que pensar, si será cierto o no, y de figurarnos en qué situación te encuentras. Yo te escribo a esa porque Carlos le escribió a Paulina y le dice que un señor que ahora está en México y que es agente marítimo en Tecolutla le preguntó que si no conocía a Rafael Carral y le dijo que no, pero que se acordaba que tenía unos bultos de maquinaria de molino de nixtamal que hacía mucho que estaban allí pero que nadie había ido a reclamarlos, así es que con eso se me ocurrió pensar que si por desgracia es cierto que Rafael falleció tu estés en esa sola y sin amparo.
Papá escribió siete cartas y nosotras tres preguntando por uds. Le escribimos al administrador de correos de Tuxpan y a unos empleados de la Boquilla que se han ido a trabajar de Tuxpan, también a un amigo de papá que tiene en México, que es uno de los principales empleados de la compañía Pearson y a Don Sinfoniano, el tío de Rafael a Veracruz.
Si es que recibes esta, ojalá la Virgen del Perpetuo Socorro la ha de querer y nos ha de ayudar. Escríbele luego a Carlos, dirígele la carta al Palacio de Hierro y dile que te mande lo que necesites, papá después arreglará todo y le dices que te mande con que irte para México y después te vienes para acá. No te apures, nosotros estamos muy bien, papá y los muchachos están trabajando. Figúrate que papá compró un terreno y ya van a empezar a hacer la casa.
Todos estamos muy bien de salud, no mas estamos muy tristes por tí, ojalá recibas esta, no dejes de hacer como te digo, le vamos a escribir a Carlos para que luego que sepa que están allí les mande inmediatamente recursos para que se vengan para Santa Rosalia.
Piensa que somos los únicos que las queremos más en la tierra y que estamos sufriendo horriblemente, no pensamos en otra cosa que en donde estarán y en que situación.
Aquí acabo! Ojalá recibas esta, Dios Nuestro Señor la lleve con bien. Dale muchos besos a mi Sarita ¡Pobrecita! si vieras como me da pena y tristeza pensar en ella y un abrazo a Rafael si no es cierto la desgracia. Aquí nosotros rezamos mucho por uds. Te recomiendo mucho que le escribas a Carlos Vandervingaert, Palacio de Hierro México.
Muchos besos de tu hermana que te quiere mucho y que el día que sepa de ti será el día más feliz para ella.


Rachel




Esta carta nunca llegó a quien iba dirigida, Juanita, la hermana perdida, pues murió un año y medio antes de que fuera escrita, en un naufragio junto con su esposo Rafael y su hija Sara.

El regreso

Serenidad. Los ojos cerrados. El alma conectada con el espíritu de la tierra. La sensación del viento en mi piel, caricia de la naturaleza, y el cabello inquieto. Yo y mi mente solos y el corazón en otro lugar donde ha quedado apartado por lo menos un instante de mi vida, aguarda para regresar a mi cuerpo a continuar su labor. Yo, parado al pie del acantilado lleno de vértigo pero saciándome de esa emoción de reconocer que soy inmensamente nada, y a la vez: todo. El sonido de las olas tronando en las rocas bajo mis pies recarga mi cuerpo de energía y entonces mi corazón despierta y decide que ya es momento de regresar de su exilio temporal. Se levanta de su letargo y emprende el viaje de regreso. A toda velocidad se viene aproximando con tal fuerza que se escucha como trueno el aire romperse a su paso. Viene directo hacia mí, viene a clavarse como flecha justo en mi pecho hueco donde solía estar, lo sé y lo espero y solo un instante antes del golpe ardiente agradezco al cielo la razón por la que estoy ahí. Entonces abro los ojos y... soy yo otra vez.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Lapso

Cómo un instante puede sentirse como una eternidad ante la mente inquieta y unos años pasar tan inadvertidos como un suspiro, como si el puente entre dos tiempos fuera tan voluble como uno mismo.

Bestia

Bestia inquieta, poderosa forma de vida. La Naturaleza y Dios se juntaron para crearte. Tan orgullosa tu con tus ojos de fuego. Me emocionas por tu manera de moverte y darte a notar, ruges al cielo y te impones tal que haces que cualquiera agache la mirada a tus pies y se muestre tal cual es, un cobarde, y nada ante ti. Y yo río de nervios, confundido, hay algo que ya no entiendo. Qué ironía que tal magnifico ser ahora tiembla de miedo y cuales garras capaces de arrancar la carne ahora están tan retraídas como tú. Hermosa bestia, diseñada para vivir intensamente y reinar, no te ocultes en la sombra, no huyas a las montanas. No hagas caso de las gatas incestuosas que se burlan de ti. Regresa rugiendo como sólo tú sabes y vuelve a incendiar mi corazón que lentamente se extingue por tu ausencia.

Agua

La imaginación es como el agua
Fluida, suave, invisible
Se adapta y amolda a su entorno
Siempre encuentra la manera de fluir
Y cuando fluye es capaz hasta de moldear la roca
Abrir caminos a través de las montañas
Se congela y a veces se evapora
Pero se precipita nuevamente como tormenta
Para saciar nuestra sed de humanidad

:)

Cuando fue la última vez que platicamos tu y yo? No lo recuerdo pero he querido hacerlo desde hace tiempo ya que hay tantas cosas que debo decirte. Te veo y no te reconozco. Recuerdas cuando eras sólo un niño?? Tenías más sueños e ilusiones de los que tienes ahora. Tenías más espíritu; te emocionaba la vida y lo que tenía que ofrecerte. Bailabas, cantabas, corrías, sonreías y reías sinceramente. Ahora sólo te veo ahí sentado escribiendo esto como si no estuvieras realmente en la tierra. Te veo incómodo con cada paso que das y cada palabra que las costumbres sociales te obligan a repetir. Te escucho terminar cada frase con una risa tan fingida que ni tú te la crees, como tratando de aparentar que todo está perfecto. Pues te diré que no engañas a nadie, y menos a mí ya que, claro, te conozco al cien por cien.
Por eso estoy aquí. Quiero decir que, siempre he estado contigo, pero ahora que he captado tu atención, me habrás de hacer caso. Recuerdas cuando eras un niño? Si? Pues vuelve a recordarlo. Ese niño no paraba de soñar. Tu vas de aquí para allá y regresas con las manos vacías, a veces con la mente hueca como si tus ideas se hubieran evaporado en el aire. Debes encontrar inspiración de nuevo; admira las cosas simples, las historias que guardan los espacios, las expresiones de la naturaleza y las emociones de las personas. Rigidiza tu postura, en menos de lo que te des cuenta te saldrán bolas en la espalda si no lo haces, y vigila tu cuerpo porque es tu primer hogar; nútrelo y ejercítalo. Pon especial atención a tu corazón que es lo que es: una parte vital; protégelo, mímalo, aliméntalo, pero también enséñale y repréndele en el suceso de un error. Abrígalo bien porque los vientos del romance, imponentes y devastadores, no tienen clemencia y lo dejarán congelado. Sonríe y mira que aquel que se ríe de sus fracasos, habrá triunfado. Pero nunca malgastes una risa que no tiene razón de ser, sólo te engañas a ti mismo.
Atentamente: El que te mira tras el espejo.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Dualidad

Esa dualidad que siempre elijo al expresarme, el blanco y negro que se vuelve gris. Me esta sucediendo ahora mismo. Me encuentro en medio de la realidad y la ilusion como oscilando en una onda de emociones de todos los rangos. ¿Quien dijo que el amor es una montaña rusa? Pues tienes razon cabrón!

martes, 17 de noviembre de 2009

Rey, Perro, Hombre

Lapsus depresivo yo creo. ¿Cómo puede alguien, cualquiera, hacerte sentir tan poca persona? ¡A ti! En cambio, yo continúo con mi vida y me aferro a lo que tengo seguro: mi familia, mis amigos, mi persona, mis ganas de hacer lo que me gusta. Y le abro los brazos a lo que he aprendido o recordado: la pasion, la alegría, la memoria, las mismas ganas de vivir que un niño, y la esperanza perdida en el amor. Ahora continuo con mi vida porque asi lo decido, con una sonrisa en la cara, como ejercitando los musculos de la boca para que asi se me quede. sin derramar una sola lágrima (tal vez una chiquita) por una ilusión que no es realidad, inexistente. Por lo menos no ahorita.

Miedo es lo que sientes y lo se porque, como perro, lo respiro a cinco metros. Pero no te preocupes porque yo no te persigo. En lugar de eso decido dejar que te vayas corriendo, huyendo de lo que te niegas a aceptar: a este hombre en todo el sentido de la palabra, con virtud en la frente y que rie de sus fracasos. Corre y dale una vuelta a la manzana. Huye de este hombre oculto en el perro que ves. Yo seguiré aquí viendo a la misma dirección en la que te alejaste, dejando pero no esperando a que completes tu lapsus en esa vuelta y regreses y me alzances de nuevo en el mismo punto del que huiste.

Vales la pena, pero no asi. No como una nube de desilusiones y confusiones. Puedes ser la persona mas importante de todas. Puedes ser el rey del mundo. Pero te puedo decir, irónicamente que: "Sienten temor los reyes también". Pareciera que lo olvidaste este dia. Vales la pena por ser sólo el hombre que eres. Porque es lo que eres y nada más por eso. No será ni la primera ni la última desilusión que te tumbe de tu trono, así que como hombre, y no como rey, aprenderás a levantarte de nuevo. Confío en ello.

Yo, como hombre, común pero único en esencia, te extenderé mi mano izquierda mientras me aferro a lo real con la derecha. Como el perro, sin esperar nada. Te doy mi mano, pero tu decides si tomarla, caer o asirte por ti mismo. Yo doy sin esperar nada, porque es la unica manera que conozco de amar y tal vez erradamente me entrego y me desarmo, y bajo mis defensas, porque confío en el amor más que en las personas. Afortunadamente he recuperado mi postura antes que fuera muy tarde. Y a pesar de todo, seguiré siendo la misma persona, virtuoso en esencia, con la misma confianza en el amor que recuperé cuando te conocí. Y sin embargo podré seguir entregándome, arriezgandome a invertir en ilusiones y sonrisas tuyas, pero nunca regalándome, porque aún me aferro a lo real con mi mano derecha.

Libertad

Libertad, eres hermosa, y prometedora. Eres tan deseable como un trago de agua en el desierto. Un espejismo visto de lejos; Inalcanzable siempre. Tiénde tu mano para saber que me buscas como yo te he deseado. Hermosa y preciosa libertad. Te valoro, pero no te conozco ni eres mi tipo. Siempre serás como un amor platónico. Inalcanzable siempre. Libertad, no soy para ti, ni tu para mí. Yo me pertenezco a mi mismo y a quien yo decida entregarme; que en todo caso, no serías tu.

Mi piedra y yo

Autosabotaje, masoquismo, llámenle como quieran, pero no pueden negar que lo hacemos sin pensarlo ni darnos cuenta hasta que nos hundimos ya como si nos obligaran. Nos hacemos esto porque creemos que lo merecemos: Nos esposamos a un objeto con la esperanza de recibir de él la libertad que buscamos cuando lo único que hacemos es atar nuestra mano útil a una piedra de unas dos toneladas. Y cuando no hay respuesta la tiramos por el puente y junto con ella; nosotros, uno, yo, tu. Y la piedra toca el fondo, pero nosotros nos quedamos ahí entre el fondo y la superficie, flotando, sin poder respirar. Y pensando: esa maldita roca que es tanto ya parte de nuestra cultura como también un objeto inerte que nos puede destruir. Por cierto, sirve para hacer llamadas esta susodicha "piedra" sobrevalorada. Y uno se ata a ella con la esperanza de recibir la libertad por medio de esa llamadita de ese alguien que por fin deja escapar y fluir toda la melcocha atorada en la cabeza. Una vez sumergido valoré mis dos opciones: soltar el aire y hundirme en el fondo del mar junto con mi piedra, o soltarme de una vez por todas porque, ¡oh sorpresa! tengo la llave en mi bolsillo izquierdo, ¿pero que hago? ¿me rindo acaso? entonces con lo poco hábil que soy con mi mano izquierda me desato de mis cadenas y floto con el poco aire que me queda hasta la superficie y... alivio... Ahí esta la persona cuya llamada esperaba, extendiéndome la mano para ayudarme a salir del agua. SUEEEÑAAA. No, no estaba ahí esa persona, debí aprender a asirme de donde pudiera para salir de esa agua oscura de río de ciudad. En la vida estamos nosotros solos y nuestra piedrita, cada quien decide el tamaño de la piedra. No me imagino como le hacia la gente cuando el correo tradicional era el único medio.

Embarcación

El amor mueve al mundo de un lado a otro. Si. Pero el amor no tiene piloto automático y el freno es un ancla que arrasa y abre una brecha en el fondo, como una cicatriz que queda en el pasado. Súbanse al barco los valientes. Pero no olviden su brújula ni el mapa y tengan fijo su destino. Porque el amor puede ser una aventura peligrosa; aguas calmas y tormentas en un mismo océano. En estas aguas uno debe confiar en su tripulación y saber a dónde van o se hundirán para siempre y la empresa fracasará. Izar las velas cuando los vientos sean constantes, pero recordar que mientras uno hace eso, otro debe tomar el timón. Súbanse sin esperar encontrar un continente más, que el cartógrafo ya los conoce todos. El amor mueve al mundo pero quien se suba a este barco debe saber navegar.

La batalla

La vida no es para los cobardes
Es como un campo de batalla
A quien huye le disparan en la espalda
Y el que lucha muere en forma honorable

La vida es una guerra que todos luchamos
Hasta el campesino levanta su horca
Si encuentra fuerza en su destino
Y causa suficiente en la defensa de su propia alma

Forzar la marcha

Alguien debía detener esta locura. Y ese alguien seguramente no seria yo. Por eso me di de topes como si arrancara en tercera y de una vez lentamente agarrando vuelo, batallando, sufriendo pero bien emocionado por que empezaba con fuerza. Hasta que me bajaste a primera para no joder la transmisión. Y ahora aquí vamos, los dos montados en el coche, recordando que las cosas deben ser a su tiempo y hay que dejarlas ser asi, como deben ser, sin forzar la marcha, eventualmente agarraremos velocidad. "Si lo fuerzas se marchita" me dijo un amigo. Y ahora me doy cuenta que esa semana tan intensa vale como un solo dia, pero un día bien vivido. Un kilómetro bien emocionante, como aprendiendo a conducir de nuevo. Y me cago de la risa. jajaja!!