¿Y si pudiéramos decidir qué emociones sentir, antes de que estas tomen el control y decidan por nosotros? Y si fuera así, ¿sería correcto? podríamos evitar el duelo, amar en lugar de odiar, cantar en lugar de llorar, administrar el orguyo.
Estoy parado enfrente de tí y ya sé lo que sucede: pequeñas cosas te delataban cuando llegué y te abrazé, cuando te besé, mientras caminábamos. Te he preguntado y has dicho que no. A la antesala del golpe yo ya había tomado una decisión también, y un instante antes sólamente suspiré y sonreí, porque así quería que me recordaras, y porque no debo estar triste por algo que nunca fue.
Mi duda es: ¿Estaré haciendo lo correcto? ¿Estaré reprimiendo emociones que puedan regresar? ¿Sería prudente anteponer la razón sobre el corazón?: Tal vez, a veces, cuando sabes que tu corazón está en juego.
De cualquier manera, he descubierto que el amor libera, y siempre preferiré amar sobre cualquier otro sentimiento, porque así lo he decidido.
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